Los espacios maker son una de las metodologías más nuevas con las que contamos para enseñar en este siglo XXI. Esta forma de enseñar pretende activar el aprendizaje a través de la creación de objetos físicos y la aplicación de los conceptos aprendidos en clase.

Para conseguirlo, el centro pone a disposición de los alumnos una serie de herramientas, materiales y espacios dedicados a la creación de prototipos, el testeo de hipótesis o la experimentación.

En Innova&Educación creemos en la importancia de la educación que se lleva a cabo no solo con la mente, sino también con las manos. Por eso hoy queremos hablar de las 5 razones para introducir los espacios maker en tu escuela.

1. Enseñar a fracasar

Una de las lecciones más importantes que nos podemos llevar de un espacio maker es la de aprender a fracasar. En las aulas tradicionales hemos castigado duramente el error y la equivocación. Pero en un espacio maker el alumno puede experimentar, equivocarse e incluso autocorregirse al identificar por sí mismo el error.

2. Animar a la investigación

El espacio maker se diferencia de la clase tradicional en que el alumno puede evolucionar a su ritmo y trabajar aspectos que no podría de otra manera. En el aula intentamos que todos los alumnos sigan un ritmo determinado. No dejamos mucho margen para preguntas o para investigar en profundidad aspectos algo más secundarios. Pero en un espacio maker cada estudiante puede preguntarse “¿y si?” y descubrir por sí mismo la respuesta.

5 razones para introducir espacios maker en tu escuela

3. Trabajar la resolución de problemas

La resolución de problemas es una de las habilidades esenciales en el mundo tecnológico en el que vivimos. Los espacios maker son los lugares perfectos para mejorar esta habilidad de manera entretenida y trabajando hacia un objetivo determinado.

4. Mantener la atención

Cada vez resulta más evidente que estar sentado durante 6-8 horas al día no da buen resultado en cuanto a aprender e interiorizar conocimientos se refiere. Los alumnos no son capaces de mantener una concentración adecuada durante tanto tiempo en un entorno cerrado y monótono como una clase tradicional.

Pero en los espacios maker la atención del alumno se pone a trabajar para conseguir el objetivo que se ha marcado. Para finalizar ese prototipo o para probar esa hipótesis que se le ha ocurrido, necesita estar centrado y llevar a cabo una serie de tareas. De esta manera los conocimientos y la atención juegan a favor del aprendizaje, y no en contra.

5. Fomentar la comunicación y las habilidades interpersonales

Las habilidades comunicativas e interpersonales cobran cada vez mayor importancia en un mundo lleno de inteligencias artificiales y procesos automatizados. Los profesionales del futuro no solamente llevan a cabo su trabajo de manera impecable. También trabajan en equipo y destacan en aquellos aspectos que no podemos dejar en manos de una máquina.

Los espacios maker fomentan la comunicación entre los alumnos de manera natural. Los jóvenes necesitan expresar sus conocimientos y opiniones y comprender las de los demás antes de ponerse manos a la obra. Solo así serán capaces de llevar a cabo con éxito un proyecto que requiere más de una mente pensante.

Estas son las 5 razones por las que creemos que es necesario introducir los espacios maker en las escuelas, pero hay muchas más. Cuéntanos en un comentario si nos hemos dejado alguna en el tintero o si tú ya usas los espacios maker en tu centro. ¡Esperamos tu opinión!

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