La creatividad y la innovación son dos de las habilidades más solicitadas en un mundo que avanza a pasos de gigante. Es deber de la comunidad educativa hacer que los alumnos adquieran y desarrollen estas habilidades. Es hora de crear un ecosistema que les permita hacerlo. En ocasiones nos dejamos llevar por la noción de que la innovación en la clase es cosa de los profesores. Nos preocupamos por introducir nuevas tecnologías y metodologías. Pero la innovación debe comenzar con los alumnos, y hoy queremos enseñarte cómo.

1. Relaja las constricciones para dejar espacio a la creatividad

Es difícil ser creativo en un espacio rígido, limitado y monótono. Es complicado introducir la innovación en la clase si siempre nos ceñimos a las mismas rutinas, horarios y actividades repetitivas.

Si quieres que tus alumnos pongan en marcha sus cerebros para crear cosas nunca antes vistas, debes darles el espacio y el tiempo que necesitan. Esto no significa olvidar cualquier tipo de estructura o norma.

Lo que significa es que los horarios se pueden relajar y ser orientativos en lugar de prohibitivos. Las actividades se pueden variar y realizar en diferentes momentos y a diferentes ritmos para permitir la observación y la experimentación.

2. Proporciona diferentes herramientas

A estas alturas ya sabemos que cada persona, y cada alumno, es un mundo. No todos somos creativos de la misma manera ni en los mismos ámbitos. Tampoco todos aprendemos de la misma manera ni nos beneficiamos de los mismos métodos.

Si quieres que tus alumnos usen la innovación en la clase es importante que haya diferentes herramientas a través de las cuales puedan trabajar. Algunos de ellos se encontrarán más cómodos delante de una pantalla de ordenador. Otros requerirán papel para bocetar ideas u objetos moldeables que les permitan jugar con sus percepciones y crear algo nuevo y único.

3. Organiza un “hackathon”

Un “hackathon” es un evento de un día en el que los alumnos deben encontrar una solución a un determinado problema planteado por el profesor. El problema puede estar relacionado con el temario de alguna asignatura o puede ser un modelo a escala de un problema de la sociedad real. Los alumnos disponen de herramientas como la biblioteca, los aparatos electrónicos o el laboratorio del centro para pensar y poner a prueba una posible solución del problema.

El objetivo del evento es espolear la innovación en la clase a través del Aprendizaje Basado en el Pensamiento. Por un día los estudiantes sienten que sus acciones tienen poder, que pueden hacer algo para mejorar el mundo en el que viven. Y mientras tanto desarrollan habilidades clave y adquieren conocimientos relacionados con el temario.

Estas son algunas ideas que puedes poner en marcha si quieres crear un ambiente perfecto para la innovación en la clase. Pero existen muchas más. ¿Conoces alguna de ellas? ¿Te gustaría compartir alguna técnica o experiencia para hacer que los alumnos desarrollen su creatividad? Cuéntanos tu opinión en un comentario y compártela con la comunidad.

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