¿Por qué usar el debate en clase?

El debate es una técnica de aprendizaje con miles de años de antigüedad. De todos es conocido que los antiguos griegos disfrutaban mucho de las batallas dialécticas. No en vano juraron y perjuraron por esta técnica que se ha mantenido hasta nuestros días. El debate en clase tiene multitud de ventajas y aplicaciones.

Debatir sobre un tema ayuda a afianzar los conocimientos que hemos recibido. Nos obliga a usar estos conocimientos de una manera práctica. El debate pone en marcha los mecanismos del pensamiento crítico, la argumentación y la comprensión y expresión oral. Además, también dispara algunas respuestas emocionales y ayuda a fomentar la empatía, la comprensión y el autocontrol. Al fin y al cabo, para ganar un debate es necesario ponerse en el lugar del oponente. Pero también es esencial mantener siempre la calma y la compostura.

¿Cómo fomentar el debate en el aula?

El debate en clase puede ser una actividad programada, pero también puede surgir de manera espontánea. La forma más fácil de encender “la chispa” de la discusión sana es tratar temas que interesan a los alumnos. No es necesario recurrir a asuntos tópicos, como el racismo, la homofobia o el aborto. Existen infinidad de temas que interesan a los jóvenes. Debemos encntrar uno en el que se posicionen de un lado o de otro y que se puede debatir en la clase. Por supuesto, las clases de historia, literatura o filosofía se pueden beneficiar mucho del uso del pensamiento analítico que abre el debate.

Por otra parte, para fomentar el debate en clase y llevarlo a cabo de la manera adecuada, es crucial explicar a los alumnos las reglas. Tanto si se trata de una actividad programada que se han preparado en casa, como de algo espontáneo, es necesario establecer turnos de palabra y tiempos para esos turnos. Podemos ir más allá, y crear dos o más grupos que defiendan diferentes posturas. Entonces nombraremos representantes y estableceremos una dinámica de debate en grupo en la que no existan interrupciones.

El debate en clase y las nuevas tecnologías

Hemos comenzado diciendo que los debates existen desde hace milenios. Pero eso no significa que hoy en día no podamos beneficiarnos de las TICs con las que contamos en las clases. El acceso a la infinita biblioteca de información que es Internet puede ser muy útil cuando estamos en un debate centrado en hechos y datos, más que en cuestiones morales o éticas.

Si el debate en clase es una actividad programada, podemos animar a los alumnos a crear recursos que luego pueden usar en la discusión. Presentaciones, gráficos o imágenes son algunas de las herramientas que pueden usar para apoyar sus argumentos. Si el debate surge de manera natural en la clase, podemos darles la oportunidad de buscar datos relevantes, argumentos basados en la autoridad u otros recursos útiles que les ayuden a ganar a sus adversarios.

Desde la Antigüedad hasta nuestros días

Con TICs o sin ellas, el debate en clase siempre será una herramienta muy eficaz para afianzar lo aprendido y encontrar nuevos puntos de vista. Además, si se lleva a cabo adecuadamente, acaba siendo una actividad que los alumnos piden una y otra vez. Durante el debate el estudiante ve cómo el conocimiento tiene una utilidad, mientras se siente parte de un equipo. Y la victoria siempre es una inyección de autoestima que muchos agradecerán. Si tú también usas los debates en clase o te gustaría hacerlo, cuéntanos tu experiencia. Comparte tus estrategias favoritas con los demás. Esperamos tu comentario.

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