La inteligencia artificial está presente en una enorme cantidad de aspectos de nuestra vida diaria. Continuamente usamos Siri o el Asistente de Google. Contamos con aspiradores y otros electrodomésticos autónomos e “inteligentes” que realizan su tarea sin intervención de los humanos. Incluso existen coches que se conducen solos gracias a la tecnología de la IA. Pero, ¿cuál podría ser el papel de la inteligencia artificial en las aulas del nuevo milenio?

1. Evaluar de manera automatizada

Gracias a la IA es posible que los profesores vean el fin de las interminables horas de corregir exámenes y trabajos. Hoy en día ya contamos con exámenes tipo test que una inteligencia artificial puede evaluar. Pero en un futuro no muy lejano la IA será capaz de leer respuestas desarrolladas y trabajos enteros como lo haría un humano. La tecnología que lo hará posible ya está en desarrollo y podemos usarla en aplicaciones como la transcripción de la voz a texto y viceversa.

2. Brindar asistencia a los profesores

Las jornadas laborales de los maestros nunca coinciden con las horas de clase. Cualquier profesor se ve en la situación de tener que trabajar antes y después de las horas lectivas. Y estas horas extras muchas veces son empleadas en tareas monótonas y en la comunicación con padres y alumnos.

La inteligencia artificial puede asumir gran parte de estas tareas monótonas. El objetivo es que los profesores tengan más tiempo para centrarse en lo que realmente importa: inspirar a los alumnos y brindarles la ayuda que necesitan en el proceso de aprendizaje.

El papel de la inteligencia artificial en la educación del siglo XXI

3. Ayudar a los alumnos

No solo los profesores pueden beneficiarse de las habilidades de la IA. Los alumnos también pueden contar con un verdadero compañero digital que les ayuda a aprender de manera personalizada.

La inteligencia artificial es capaz de analizar los datos de cada alumno particular. Gracias a esos datos, la IA puede ofrecer los materiales educativos a un ritmo adaptado a las necesidades de cada uno.

Además, la inteligencia artificial es capaz de responder dudas frecuentes que surgen entre el alumnado y que de otra manera acabarían en la bandeja de entrada del profesor. De esta manera el proceso de agiliza y todos los integrantes de la clase son más eficientes.

4. Identificar debilidades en la clase

Por último, la inteligencia artificial también es capaz de recopilar y analizar datos sobre la clase como conjunto y como proceso. Gracias a esos datos, la IA puede ofrecer feedback a maestros y estudiantes. Por ejemplo, la inteligencia artificial puede avisar al profesor cuando un determinado material debería ser repasado porque los datos indican que los alumnos no lo han interiorizado. Así es posible mejorar los procesos, elegir la metodología más adecuada o identificar problemas para ponerles solución lo antes posible.

Por suerte, la inteligencia artificial nunca llegará a reemplazar a los profesores humanos en su importante labor. Pero también está claro que su uso en la clase tiene una gran cantidad de beneficios para toda la comunidad educativa. Definitivamente, el futuro es hoy y no podemos quedarnos atrás.

3 Respuestas

  1. MCarmen

    Artículo muy interesante, porque la Inteligencia Artificial está más presente de lo que creemos. El futuro avanza y hemos de avanzar con él, desde cualquier ámbito, incluido el de la educación. Pensemos que toda innovación tiene como objetivo hacernos la vida más cómoda, con esa premisa nos resultará más fácil la aceptación de los cambios.

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