Evitar o prohibir el uso de las redes sociales en el aula no solo es un esfuerzo fútil. También es dar la espalda a una herramienta potentísima que puede ayudar en gran medida al proceso de aprendizaje de los alumnos del siglo XXI. Todavía existen muchos profesores que se niegan a incorporar las redes sociales a su metodología. Los padres también intentan restringir el su uso en casa, aunque sea con la mejor de las intenciones. Pero las redes sociales tienen un gran potencial que hoy queremos descubrir y acercar a todos vosotros.

Compartir en Facebook mucho más que memes

Facebook es la red social más extendida entre los jóvenes, junto con Instagram. Normalmente es un lugar donde compartir fotos del día a día o de viajes, noticias interesantes o memes graciosos. Pero sin mucho esfuerzo podemos convertir Facebook en un entorno educativo de lo más útil.

Los grupos y las páginas de Facebook permiten compartir contenido, opiniones y material de una manera muy simple y accesible para todos los miembros de la clase. También es muy fácil crear grupos de estudio. En ellos los propios alumnos se pueden ayudar entre ellos con las dudas cotidianas. Y si aplicamos la metodología del Aprendizaje por Proyectos, Facebook nos permitirá crear grupos de trabajo que el profesor puede revisar para conocer el estado del proyecto y los materiales que los alumnos han tenido en cuenta.

Twitter y su capacidad para conectar con el mundo

Twitter es cada vez menos una red social y cada vez más un feed de noticias y un foro de discusión. Ese cariz diferencial hace que Twitter sea la herramienta perfecta para conectar con expertos en diversas áreas o con divulgadores y otras figuras importantes. Además, el uso de los hashtags en esta red social permite agrupar información interesante, seguir debates en tiempo real o crear hilos con información útil fácilmente rastreables.

Por otra parte, la conectividad de Twitter permite a los alumnos tener una visión global de lo que ocurre fuera de su vida cotidiana. Comprender conflictos internacionales o tener una visión completa del mundo es más fácil cuando contamos con testimonios de primera mano.

Más que selfies en Instagram

Instagram es hoy en día la más conocida y usada de las redes sociales. Es el lugar donde los jóvenes cuentan su día a día y comparten sus experiencias. Pero Instagram también está repleto de jóvenes que ponen a disposición de los demás una enorme cantidad de consejos y trucos para aprender más y mejor. Existen cuentas que enseñan a tomar apuntes, a organizar las tareas y el tiempo, a subrayar y sintetizar información, entre muchas otras habilidades interesantes. Los propios profesores pueden convertirse en influencers a pequeña escala para su clase y guiarles en su proceso de aprendizaje.

Estos son solo algunos de los beneficios que las redes sociales pueden aportar a la educación, pero existen muchísimos más. Su valor en la sociedad del siglo XXI es indudable. Ahora nos toca a todos nosotros aprender a sacarles todo el provecho y usarlas para fines positivos y útiles. ¿Y tú? ¿Qué opinas sobre el uso de redes sociales en la educación? ¡Esperamos tu comentario!

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