Evaluación no es solo poner un número del uno al diez

Cuando hablamos de educación, la evaluación y las notas forman parte integral del proceso de aprendizaje. Los profesores están obligados a cuantificar el esfuerzo y el progreso de los alumnos en una escala determinada. Evaluar puede parecer tan fácil como escribir un número del uno al diez.

Pero si queremos realizar una evaluación correcta y ajustada a la realidad, debemos poner más esfuerzo y atención en las notas de nuestros alumnos. Dividir la nota final en diferentes aspectos de la asignatura es una forma muy útil de apreciar todos los matices del proceso de aprendizaje de cada alumno.

Las cinco partes de una evaluación adecuada

Las notas que reciben los alumnos podrían reflejar solamente la cantidad de materia que han asimilado y memorizado. Pero si queremos evaluar de manera completa, debemos tener en cuenta aspectos como la actitud del alumno hacia la asignatura y su trabajo en el día a día del curso, sin esperar a la evaluación final. Los cinco aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de evaluar son los siguientes:

Exámenes

Las pruebas teóricas representan la mitad de la nota final del alumno. Se realizan al finalizar una unidad didáctica y reciben una puntuación entre 1 y 10. Los exámenes deben servir para evaluar si el alumno es capaz de comprender y aplicar las ideas esenciales de la materia que ha estudiado.

Las cinco partes de una evaluación adecuada

Actividades

Las actividades representan el 10% de la nota que el alumno recibe al final de la evaluación. Dentro de la categoría Actividades se incluyen aquellas tareas que los alumnos realizan de manera individual, en casa o en clase. El profesor recoge todas las tareas y las puntúa con una nota entre 1 y 10.

Pruebas de atención y Estudio

Las pruebas de Estudio y Pruebas de Atención representan un 20% de la nota final del estudiante. Estas pruebas consisten en una batería de unas tres o cinco preguntas cortas. Los alumnos las responden de manera escrita al final de la clase. El profesor realiza una evaluación de estas pruebas para comprobar tanto si los alumnos comprenden los conceptos, como si llevan el estudio de la materia al día, como si el propio profesor está realizando bien su trabajo.  

Actitud

El apartado Actitud se refiere a la manera en que el alumno se comporta respecto a la asignatura. Aquí se incluyen elementos como la realización de los deberes a diario y la completación de otras tareas que el profesor asigne. Este apartado supone un 20% de la evaluación final del alumno.

Comportamiento

Los apartados anteriores ya representan el 100% de la nota final del alumno. Por tanto, el Comportamiento se resta a ese total y obedece al comportamiento general del alumno dentro del aula. En este caso, se establece un sistema de faltas leves y graves. Cada una está penalizada con restar dos décimas y cuatro décimas de la evaluación final.

Ahora es tu turno. Comparte con la comunidad tu experiencia a la hora de la evaluación. ¿Usas estas cinco partes para evaluar? ¿Tienes un sistema diferente? ¡Esperamos tu comentario!

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