¿Qué es Mindfulness? ¿Te has planteado que puede ser una práctica muy beneficiosa para tus alumnos y para ti? Si aun no has barajado el interés que puede tener el Mindfulness en tu clase, sigue leyendo. A continuación te mostraremos algunos de sus beneficios en el aula y en tu vida.

Mindfulness, o conciencia plena, viene de la palabra “sati” en pali. El pali es un idioma que refleja ciertas similitudes con el sánscrito y que se hablaba hace cerca de 2500 años. “Sati” significa rememorar o recordar y en su último desarrollo, alude a la capacidad de estar en el presente y recordar estar en el mismo.

Es decir, es la capacidad que nos permite experimentar y vivir todo lo que nos rodea. De otro modo, viviríamos de manera constante intentando recordar lo que deseábamos hacer.

Mindfulness también implica vivir la experiencia del presente aceptando el mismo. Si sufrimos una experiencia dolorosa, implica el deseo de trabajar en aceptar ese dolor de manera consciente, no solo desear que desaparezca.

De esta práctica es sabido que es muy beneficiosa para controlar el estrés y, de hecho también está extendida en tratamientos para la ansiedad o la depresión.

 

Pero, ¿por qué te recomendamos que la apliques en tu aula? Aquí te lo explicamos.

La práctica habitual del Mindfulness produce una mejora en el rendimiento académico, ya que mediante esta técnica se consigue potenciar la memoria innata del alumno, mejorar la concentración, reducir la ansiedad ante los exámenes y, sobre todo, la predisposición para aprender.

Por otro lado, no solamente lo académico se verá afectado de manera positiva, sino también la educación emocional de los alumnos mejorará. Mediante el mindfulness, tu alumnado aprenderá a controlar mejor sus impulsos. La capacidad de poder reflexionar y ver las situaciones desde diferentes perspectivas, obligará a que tus alumnos se cuestionen las suyas propias y tome decisiones basadas en un análisis del ambiente en el que están sumergidos.

Este autocontrol favorecerá a que, potencialmente, haya una disminución y acoso en el aula, e incluso en el centro educativo.

Unida a esta mejora de la autorreflexión y análisis del entorno, las relaciones interpersonales podrán mejorar gracias a una mayor empatía y comprensión de los sentimientos ajenos.

Ante todas estas mejoras del entorno general en clase, el resultado también será beneficioso para ti como docente. Ya que el estrés, el “burnout” y la fatiga de encontrarte frente a alumnos que, como mínimo, expresan un mayor interés por aprender y progresar – sea cual sea la edad – desaparecerá.

Huelga decir que no pasará por completo, ya que esta práctica es un trabajo del día a día que a veces puede resultar incómoda, pero estamos seguros de que los beneficios que te puede aportar, tanto a ti como a tus alumnos, serán esenciales para construir relaciones laborales y personales dentro y fuera del aula.

Recuerda que el Mindfulness no es una práctica que haya llegado a nuestra sociedad recientemente, sino que tiene su origen en la filosofía budista y, por tanto, tiene una larga evolución.

Si quieres saber más acerca de esta práctica, Jon Kabat – Zinn, es uno de los grandes difusores del Mindfulness.

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