El Visual Thinking, o pensamiento visual, es una de las tendencias en auge en el aula. Sin embargo, no es algo nuevo que se haya desarrollado sin ningún tipo de precedente.

Muy al contrario, manifestar pensamientos y conceptos en forma de dibujos, o garabatos es algo que ha sucedido a lo largo de la historia del ser humano. De hecho, incluso antes de ser conscientes de lo que son las palabras, ya expresamos de forma visual lo que alcanzamos a entender.

En el caso de su aplicación en el aula, el pensamiento visual se ha convertido en una de las herramientas metodológicas más potentes.

Cuando hablamos de aprendizaje mediante Visual Thinking, no buscamos que se dibuje la realidad tal y como la vemos, sino plasmar de manera visual los patrones e ideas que subyacen en aquello que estás tratando de transmitir a tus alumnos. Si son capaces de dibujarlo, es porque lo han comprendido.

De modo que, ¿por qué debes aplicarlo en tu clase si quieres romper la rutina de los largos y densos libros de texto?

 

  1. Somos seres visuales.

El ser humano es visual y la gran mayoría del contenido que recibimos a diario es visual. El cerebro está disenado para la rápida asimilación de conceptos a través de este método y la proliferación de los dispositivos digitales hacen que esta tendencia continúe a la alza.

2. Favorece a personas con dislexia.

La eliminación de las palabras, favorecerá en gran medida a aquellos alumnos que sufran alguna discapacidad como la dislexia. Al no tener que lidiar con el lenguaje artificial de la palabra escrita, tus alumnos podrán utilizar la capacidad innata del dibujo para comprender las materias. Aquí te dejamos un video de  Matthew Peterson. cofundador de MIND Research Institute, en el que nos habla de un software desarrollado en base al Visual Thinking y por qué resulta beneficioso para alumnos que sufren discapacidades.

 

3. Estimulación del lado creativo del cerebro.

Por un lado, el cerebro se enfrenta al reto de interpretar los conceptos latentes en la imagen y por otro, estarás estimulando la imaginación y la creatividad de tus alumnos al obligarlos a pensar de manera no lineal y estricta. Es decir, no deberán seguir unas normas ortográficas ni gramaticales, como harían si se expresasen en el formato tradicional; sino que tendrán la libertad de crear trazos simples, que comuniquen el mensaje de forma efectiva.  

4. Participación activa del alumno.

Tus alumnos serán participantes activos de las actividades. Si cometen un error verán de manera clara por qué y si lo consiguen solucionar, querrán hacer partícipes a los demás del proceso  que han seguido para poder encontrar la solución.

Esto contribuye, a su vez, a un aumento en la motivación de tus alumnos.

 

¿Quieres saber más acerca de Visual Thinking? Dan Roam, uno de los grandes contribuyentes de esta metodología ofrece videos y lecturas que te ayudarán a implementar esta herramienta.

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